Información

Columna de opinión

Por Alfonso Múnera
enero 4/2008


La raza paisa



Quizá nadie ha construido el mito contemporáneo de una raza superior tan exitosamente como los paisas. Raza en este caso en el viejo sentido de su uso, para significar más que un color, la noción de un pueblo: el pueblo antioqueño. En contravía a lo que sucede con la imagen de los costeños entre nosotros, si usted caminara hoy por las calles de Medellín y prestara un poco de atención a lo que ve a su alrededor, notaría la puesta en marcha de una construcción deliberada de imágenes que remiten a una simbología de autoafirmación, de elaboración de consensos alrededor de una idea: los paisas somos unos berracos, los paisas somos capaces.


Y con base en ese presupuesto colectivo sencillo han logrado cosas tan extraordinarias como que a toda hora los paisas de todos los pelambres hablan con orgullo de su ciudad, de sus nuevos y magníficos parques culturales, de sus estupendos y bellísimos centros comerciales, y sobre todo, de su Metro y de su Metro Cable. Hasta al individuo más sencillo se le iluminan los ojos y le recomienda al turista, con entusiasmo sin par, que suba a Santo Domingo Savio en el cable. ¿Y saben ustedes qué es Santo Domingo Savio? O mejor, ¿qué era? Nada menos que el barrio más peligroso, entre los muchos peligrosos que había en Medellín hace apenas 5 años. Nido de muchachos que asesinaban a sueldo, de tráfico de drogas, de paramilitares y de guerrilleros.


Hoy han puesto en marcha en este viejo barrio trepado en las colinas nororientales una estrategia ambiciosa de construcción colectiva de ciudadanía, de diálogo y de paz. ¿Y saben ustedes cuál es el centro de esta política estupenda? Dos grandes realizaciones: un fabuloso Metro Cable, mediante el cual se simplificó y se dignificó el transporte de todos los días de sus moradores, y una lindísima e imponente biblioteca de tres bloques y cinco pisos en el punto más alto de este barrio antes destruido por la desesperanza. Vaya símbolo que es esta biblioteca en la cima misma de la montaña, como gran conquistadora de almas, con 14 mil libros y cien computadores de uso gratuito para sus usuarios.


El secreto de lo que todo el mundo alaba hoy en el país y en el extranjero, y que está ocurriendo en el día a día de la sociedad paisa, además por supuesto de otros factores económicos, etc., radica en la unidad de propósito y acción. Toda esa simbología positiva de la berraquera antioqueña se apoya, no en una retórica barata y populista, sino en una voluntad de acción que nace del mismo Estado y del sector privado, que, óigase bien, está manejado por gentes que aman a su ciudad, además de sus ganancias.


En otras palabras está apoyado en realizaciones, en obras concretas, cuyo presupuesto principal, orgullosamente enarbolado hoy por sus gobernantes es el de cero corrupción. Lograr eliminar al máximo las prácticas corruptas, de modo que el dinero público se destine a las obras públicas. Pero, además, y creo que será lo más difícil de conseguir en la Costa nuestra: lograr que el interés privado, la especulación de los negocios particulares, no vaya por encima de los intereses colectivos de la ciudad.


No es que los paisas sean genéticamente superiores a nadie, por supuesto. Además, todos conocemos de sobra los horrores de violencia que les ha tocado vivir cada vez que ha imperado entre ellos el afán por las ganancias. Pero, sí es cierto que parecen haber encontrado el camino para construir una ciudad muy superior a la nuestra. Y la cosa es sencilla: poner los intereses generales por encima de los privados, nada de retórica populista barata, guerra contra la corrupción, obras concretas en beneficio de la gente y una cultura del trabajo, de mucho trabajo.





Reforma tributaria 2007

enero 26/2007


Como todos los fines de año, el Gobierno, prepara un cúmulo de normas financieras, que aplican para el siguiente período, lo cual se traduce en nuevas cargas para los contribuyentes u obligados a reportes contables o fiscales , así , como a los contadores y revisores Fiscales.
Presentamos a través de 6 Boletines la incidencia y efectos en las obligaciones con el Estado y minimizar el impacto de riesgo, por omisión en las aplicaciones por parte de la Empresa
...

Articulo completo...


Columnas de
Alfonso Múnera


15/02 Obama
08/02 Emery y Susana
01/02 Las sillas vacías
25/01 terror de Transcaribe
18/01 El asunto Chávez
11/01 Turismo y conocimiento
04/01 La raza paisa

Mostrar/Ocultar
Columnas de 2007


Mostrar/Ocultar
Columnas de 2006