content="text/html; charset=iso-8859-1" http-equiv="content-type" />
Información

Columna de opinión

Por Alfonso Múnera
julio 12/2006


La Ciudad de los Centroamericanos


En tres días comenzarán los juegos centroamericanos en Cartagena, y como era apenas previsible el certamen será inaugurado en medio de toda clase de urgencias de última hora, de improvisaciones y de cosas mal hechas. Por supuesto, quienes menos culpa tienen en el desorden general que servirá de marco a los juegos son el señor Almirante, que los dirige, y su equipo de colaboradores. Se trata tan sólo de un síntoma más del grado de deterioro al que ha llegado el manejo de la cosa pública en una ciudad cuyos habitantes parecen haberse, tiempos ha, acostumbrado a la mediocridad general que gobierna el ritmo de sus vidas.


Comencemos por decir que nadie sabe, fuera de Dios, que todo lo conoce, cual va a ser el comportamiento real del tráfico en Cartagena durante los días en que cerca de 15 mil vehículos nuevos transitarán por sus calles, traumatizadas por los trabajos inconclusos y lentos de Transcaribe. Hasta el fin de la semana anterior los directores del tránsito distrital seguían en la incertidumbre de qué soluciones eficaces encontrar al flujo vehicular una vez se cierre la avenida Pedro Heredia, a la altura de la unidad deportiva. Y ni que hablar de la congestión en el área del centro y sus cercanías, que ya es insoportable, pese a que todavía no arrancan los juegos.


En segundo lugar, está el tema de los hospitales. Previsible también. La red hospitalaria pública de Cartagena está destruida y es casi inservible. Y a toda prisa se trabaja para reabrir ya no el hospital universitario, sino una de sus salas de urgencia, que con suerte estará lista, porque a tres días de iniciarse el evento todavía no lo está. Hospital sobre el que la ciudadanía deberá tener una estrecha vigilancia, porque se han invertido tantos millones del erario público, y cada vez son mayores los rumores de que todo terminará en un gran negocio de particulares y en desmedro de la salud de los más pobres. Ojalá y estos sean infundados.


Los coliseos, estadios y canchas de juego sufren también de la misma falta de preparación y mal manejo. Se abrirán y tendrán lugar las actividades deportivas, pero muchos quedarán inconclusos, faltarán toda clase de detalles, y en algunos habrá incluso que alquilar las graderías, que no alcanzarán a construirse.


¿Y qué añadir sobre la preparación de los deportistas? Porque se supone que estos centroamericanos se hacen, entre otras razones, para que la población nativa disfrute de las decorosas actuaciones de sus héroes nacionales. Si hasta dan ganas de llorar enterarse de las cosas que suceden con nada menos que el seleccionado de béisbol. Me cuentan que el estado de desmoralización es tan grande que ya ni disciplina ni nada existe. Los viáticos que se les ofrecen a los beisbolistas son tan pobres que se negaron a jugar en Venezuela y a las prácticas del equipo van los que quieren y cuando pueden.


Pero, claro, los juegos, en medio del desorden más grande, se harán, y, no me cabe la menor duda, las autoridades reclamarán, vanidosas, el triunfo. Porque en Cartagena vivimos tan inmersos en la mediocridad, que ya a nadie le importa lo bien o lo mal que se hagan las cosas. Basta con que se hagan.


¿Y qué pasará con las instalaciones deportivas una vez finalicen los juegos? No hay que ser adivinos para imaginarnos su precario futuro. Nunca olvidaré que cuando el Banco de la República entregó restaurado el Teatro Heredia, las autoridades locales se negaron a pagar incluso el portero que se requería para no dejarlo abandonado a su suerte por falta de presupuesto. Si no fuera por Raymundo Angulo y Deany Nieves ese bellísimo teatro sería hoy alimento de ratas y de cucarachas. Ya veremos.


Reforma tributaria 2007

enero 26/2007


Como todos los fines de año, el Gobierno, prepara un cúmulo de normas financieras, que aplican para el siguiente período, lo cual se traduce en nuevas cargas para los contribuyentes u obligados a reportes contables o fiscales , así , como a los contadores y revisores Fiscales.
Presentamos a través de 6 Boletines la incidencia y efectos en las obligaciones con el Estado y minimizar el impacto de riesgo, por omisión en las aplicaciones por parte de la Empresa
...

Articulo completo...



Columnas de
Alfonso Múnera


15/02 Obama
08/02 Emery y Susana
01/02 Las sillas vacías
25/01 terror de Transcaribe
18/01 El asunto Chávez
11/01 Turismo y conocimiento
04/01 La raza paisa

Mostrar/Ocultar
Columnas de 2007


Mostrar/Ocultar
Columnas de 2006







REGISTRESE
¿Recuperar contraseña?