Columna de opinión
Por Héctor Hernández Ayazo
junio 14/2006
Indufrial 50años
Merecidas, muy merecidas, las menciones y elogios que se han brindado a INDUFRIAL S.A. por haber llegado a sus cincuenta años de existencia productiva, y a ENRIQUE ZUREK MEZA como su inspirador, fundador y rector durante todo este medio siglo. Igual merecimiento tienen los otros socios fundadores, quienes con justeza han sido recordados en la fausta ocasión.
Hace cincuenta años, era más difícil pensar en Cartagena en constituir empresas productivas con ambiciones de envergadura. Las inmensas flaquezas de la ciudad en aspectos básicos como la ausencia de energía confiable y a precio razonable, un servicio telefónico reducido y frágil, suministro de agua sometida a continuas fallas, carencia de alcantarillado, pocas vías urbanas transitables y malas carreteras para comunicarse con el resto del país –entre otras- hacían complicado y arduo el camino para construir empresas industriales importantes en el área del Distrito.
Sin embargo, hubo residentes en la ciudad que las acometieran, a sabiendas de esas adversidades y a pesar de ellas. Al fin y al cabo las empresas nacidas en Cartagena en la primera mitad del siglo XX, muchas de las cuales tuvieron impacto apreciable en la vida económica de la nación, vivieron igual o peor cuadro.
En estos cincuenta años, INDUFRIAL S.A. ha crecido, ha vivido y sufrido las contingencias propias de la actividad industrial y de las inestabilidades de un país en desarrollo. También en ese lapso otras empresas, otrora orgulloso símbolo de Cartagena, desaparecieron o fueron adquiridas por competidores. Quizá la falta de apoyo de los consumidores locales, la escasa simpatía de los administradores políticos locales para estimular la creación de fuentes de trabajo y de riqueza, la pobre infraestructura de la ciudad y su entorno, la dura competencia de otras latitudes y otros factores adversos hicieron periclitar esfuerzos importantes y generosos que antaño acometieron cartageneros valiosos. Para evadir el pecado de las ausencias particulares prefiero abstenerme de citar nombres.
Hoy, pareciera que en Cartagena el espíritu empresarial está disminuido, por lo menos en cuanto a sus nativos y residentes hace. Algo está ocurriendo pues en la ciudad no se nota emulación por la creación de nuevas industrias. Es cierto que desde los años 50 del pasado siglo grandes factorías aparecieron en Cartagena, pero también lo es que su nacimiento se debió a impulso extraño y su capital era y sigue siendo foráneo. Quizá el lugar geográfico ejerció influencia determinante para la decisión de localizar en su ámbito importantes fábricas.
Este quincuagésimo cumpleaños de INDUFRIAL S.A. invita a que en Cartagena se reflexione sobre cuál es nuestra situación actual en materia de emprendimiento empresarial y se analice sin apasionamientos ni excusas acomodadas la realidad de las causas determinantes de que en Cartagena no se perciba un clima de entusiasmo por crear fuentes de trabajo y riqueza. Para que sin tapujos se desnude si nuestra llamada clase directiva es de verdad una fuerza que jalona hacia el progreso e impulsa hacia el desarrollo industrial y comercial de la ciudad y su entorno. Para que se establezca sin eufemismos si la clase política y la dirigencia política han sido factores reales de apoyo a la tarea del emprendimiento industrial y comercial o si, por el contrario, como parece ser la percepción, han sido obstáculo permanente –consciente o no- para tal emprendimiento. Porque hoy, a pesar de que se haga el intento de rememorar sin nostalgias quiméricas, pareciera que el empuje industrial de muchas décadas atrás hubiera languidecido.
Es necesario un examen de la situación actual de Cartagena. Examen sin sesgos ni reticencias, sin el sambenito de tildar de canibalismo a la verdad y sin generalizaciones alegres. Tanto ofende a la verdad la descalificación injusta como el elogio inmerecido. Por eso, con objetividad, Cartagena debe examinar su situación actual en el país y sus perspectivas, y establecer cuánto es el aporte real de nuestras gentes. Hasta dónde nuestro desarrollo industrial resulta efecto del determinismo geográfico y hasta dónde de la pujanza de nuestras gentes y de la política de sus dirigentes. Si queremos un futuro promisorio y de grandeza tenemos que principiar por examinar y medir el presente.
Reforma tributaria 2007
enero 26/2007
Como todos los fines de año, el Gobierno, prepara un cúmulo de normas financieras, que aplican para el siguiente período, lo cual se traduce en nuevas cargas para los contribuyentes u obligados a reportes contables o fiscales , así , como a los contadores y revisores Fiscales.
Presentamos a través de 6 Boletines la incidencia y efectos en las obligaciones con el Estado y minimizar el impacto de riesgo, por omisión en las aplicaciones por parte de la Empresa...
Articulo completo...