Poesía

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Poesías del autor

Martín Salas Ávila


MEMORIAS Y RETRATOS

Ahorcarse
a las 4:20 a.m.
A las 7 a.m.
tu mujer lo descubre;
llama a tu hijo, él llora,
ella no se lamenta.
A las 7.5 a.m.
llaman por teléfono a tu madre.
A las 8.10 a.m.
todos los vecinos llenan la casa.
Alguien quiere saber a que hueles;
otros mirarán tus zapatos.
Por eso, para ahorcarse,
lo mejor es bañarse,
tener un vestido nuevo
y lustrar los zapatos

Hoy me he quedado fascinado
con una preparación en el restaurante:
ahuyama, rellena con semillas,
queso y tomate
y de verdad
que no han comprendido mi júbilo
¿cómo decirle al krisna
que es exactamente
el sabor de tu sexo?

Es la historia de una mujer
que le escribe a los naranjos
y al níspero
Es la historia de un hombre
que golpea las paredes de su cuarto

Este hombre y esta mujer
se masturban;
ambos creen, que la mejor compañía,
son sus dedos,
acariciando el ano

Así se calman
Así logran, lo que ninguna fe,
ni ningún ser humano,
les ha podido brindar.

Recogí mis cosas del suelo y atravesé la ciudad
llevando en mis manos una bolsa negra
(de esas que usan para la basura)
Allí llevaba el cepillo de dientes,
una camisa, un pantalón, el Magazín del Domingo,
un viejo caset, y libros de Cos Cause y Lezama

El amor estaba distante
Otra casa, otro infierno me esperaba
y yo me alejaba feliz.

¿Dónde está el amor?
Esa droga que convierte la ciudad en un hermoso laberinto,
pero también hace que un medico mate
con un cuchillo de cocina a su mujer.

Mejor olvidar, y que los pequeños ojos de mi hijo
sean el talismán, el gnomo, que asuste a los dragones.

Tú dirás que soy un farsante, un cabrón que desea joderte.
Pero no; soy uno de los tuyos. ¿ No ves el mar en mis ojos?
No es nada simple ser el viento y la tormenta que destruyen la barca
y ser al mismo tiempo la plegaria, el verbo que nombra el sol y la mañana.

Créeme, soy uno de los tuyos , que ha resucitado.

Del que convoca en la avenida
a hombres y mujeres
para que disfruten del poema
A cerdos y moscas
para que critiquen el poema

Hombres y mujeres
como cerdos y moscas
masticando el poema

Cerdos y moscas
como hombres y mujeres
defecando sobre el poema.

Te has convertido en dios
y te ofrendamos dolor y marihuana

Sí, eres nuestro dios.
Bendito tú, que das de vivir,
a los que estamos dispuestos
a matar.

Y este es nuestro premio:
mirar las bolsas de la basura
y papeles en el viento.