SICOLOGIA DE LA MADREPERLA
En algún oscuro momento a la madreperla
le es dado saber
que el mal que la aqueja no es un intruso
sino su raíz
Por tanto no puede expulsarlo
Entonces
amorosa, duramente
decide arrullarlo en su nácar
Después lo abisma en su seno
Después lo convierte en su segunda raíz
Después lo olvida
Después
le cuesta trabajo reconocerlo en el poema
que aparece publicado en alguna revista