POEMA CON PEZ Y GARCETAS
Las garcetas blancas rizan con sus patas la superficie del lago
Lo hacen a intervalos rítmicos mientras planean a baja altura
Al fondo, bordeados de mangles, polvorientos baldíos
Cuesta pensar que no se trata de algo más que un juego
o una danza
En realidad, con esas periódicas caricias al agua, las garcetas
buscan atraer a los peces
que literalmente
vienen a morir a sus pies, bajo sus eficaces picos
( bajo el agua el goloso pez solo ha visto otro pez
más pequeño que espejea y salta brevemente sobre el agua )
No hay gratuidad en ese bello gesto como quisieras, alma mía
Ni tan solo belleza alguna en ese bello gesto
Solo tú y el iluso pez que se confunden
El resto es literatura - te dices conclusiva
Hay, sin embargo, un extraño fulgor en la muerte
una misteriosa belleza en un pez que viene a morir
en medio de las aguas insomnes de un poema - añades finalmente
Y el poema y el pez te lo agradecen