CENICIO

He visto crecer el cenicio al pie de la ventana

El menudo milagro de sus hojas
cubiertas de esa blanca pelusa a la que debe su nombre

Ahora

Puedo imaginar
la oscura lucha de las raíces afincándose en el suelo
la húmeda complicidad de pequeños seres para darle su fuerza
su designio

En él
el misterioso cosmos conspira implacable para regalarte
un relámpago de belleza
esta mañana del mundo

a Víctor Manuel